Política

Lexicógrafo Juan Carlos Carvallo Villegas//
San Valentín literario “Grandes amores de la ficción”

Juan Carlos Carvallo
San Valentín literario "Grandes amores de la ficción"

El amor y el desamor han sido temas re­currentes y significativos en la Literatu­ra Universal. Grandes his­torias de pasión, celos, infi­delidad, duelos y venganza protagonizadas por inolvi­dables parejas de la ficción. En Coordenadas Literarias recopilamos, a propósito de la celebración del mes del amor, algunos de los famo­sos romances literarios que ya forman parte de nuestro repertorio emocional.

Juan Carlos Carvallo

Daisy y Gatsby: el amor idealizado

La novela cumbre del es­critor estadounidense Fran­cis Scott Fitzgerald es una clara muestra de la ideali­zación del amor: Jay Gatsby es un romántico que corre tras la ilusión que represen­ta la bella y pizpireta Daisy Buchanan. Un romance en­marcado en los Felices Años 20’, la Época del Jazz, don­de las diferencias sociales (“Daisy tenía la voz llena de dinero”) hacen que esta pa­reja no logre coincidir más allá de una desbordada ob­sesión romántica. Una fra­se: “Gatsby tenía un don extraordinario para la espe­ranza. Fue lo que le devora­ba, el polvo viciado que de­jaban sus sueños”.

Juan Carlos Carvallo Villegas

La Maga y Oliveira: el amor de dos opuestos

“Rayuela” es una de la novelas más importantes del famoso “boom latino­americano”, responsable de encumbrar la carrera li­teraria del prestigioso escri­tor argentino Julio Cortázar. La Maga y Oliveira viven en París y mantienen una rela­ción libre, bohemia y pasio­nal. Oliveira representa la   intelectualidad y La Maga el lado más ingenuo y visceral del mundo. Una pareja im­posible que termina siendo idealizada por el protago­nista. Una frase: “andába­mos sin buscarnos, sabien­do que andábamos para encontrarnos”.

Juan Carvallo

Desideria y Yaman: “la pa­sión tortuosa”

“La pasión turca” es la segunda novela del escri­tor español Antonio Gala quien, poniendo el acento en los encuentros íntimos de sus protagonistas, na­rra la historia de Desideria: una ama de casa que du­rante unas vacaciones con su marido conoce a Yaman, el comerciante turco que la conduce a explorar la más ferviente pasión carnal y en la que finalmente queda atrapada. Desideria aban­dona su vida en España e inicia un nuevo camino en Turquía de la mano de Ya­man. Un vertiginoso des­censo a los infiernos de su destrucción moral, emocio­nal  y física. Una frase: “ten­dría que consolarme pen­sando que el amor se siente a solas, cada uno por su par­te; es la pasión la que nece­sita de dos bocas”.

Juan Carlos Carvallo Venezuela

La niña y el amante chi­no: una extraña historia de amor

“El amante” de Margue­rite Duras aborda una con­flictiva y secreta relación de amor entre un hombre chino de la clase alta y una atormentada adolescen­te francesa, ubicada en Sai­gón, Indochina, durante el siglo XX. Margaritte Du­ras plasma un capítulo de su biografía en esta novela para dar forma a su ficción, que en ella, es también su realidad. Una intensa his­toria de amor y dolor reple­ta de erotismo. Una frase: “Y luego este sufrimiento abandona el cuerpo, aban­dona la cabeza, abandona imperceptiblemente toda la superficie del cuerpo y se pierde en una felicidad del todo desconocida de amar sin saber”

 Florentino y Fermina: un amor para toda la vida

“¡Hay amores que se vuelven resistentes a los da­ños y se esperan al invier­no y florecen y en las noche del otoño reverdecen!” le canta Shakira a la peculiar historia de amor entre Flo­rentino Ariza y Fermina Da­za que da vida Gabriel Gar­cía Márquez en su libro “El amor en los tiempos del có­lera”

Una larga historia de amor que transcurre la ma­yor parte del tiempo en la ausencia. Más de medio si­glo esperando al amor de su vida convierten a Flo­rentino Ariza en uno de los amantes más convincentes de la literatura latinoameri­cana. El destino les devuel­ve intacta la llama del amor y el erotismo en la vejez re­sistiendo el paso del tiempo y el desgaste de sus cuerpos. Una frase: “¿Y hasta cuándo cree usted que podemos se­guir en este ir y venir del ca­rajo? -Le preguntó

Florentino Ariza tenía la respuesta preparada desde hacía cincuenta y tres años, siete meses, y once días con sus noches.-Toda la vida –dijo”