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Thierry Frémaux: “El cine no está muerto”

Morales Divo
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“Es una manera de apoyar a los que decidieron mantener su presencia en las salas de cine este año, porque sabemos que la situación es frágil, que no hay apenas películas norteamericanas, por ejemplo, porque están esperando al año próximo o van a las plataformas digitales”, afirma Frémaux

“Exhibir una película en un cine es un acto de coraje”

El delegado general del Festival de Cannes, Thierry Frémaux, afirma su optimismo por el futuro del séptimo arte, pero reconoce que la situación es “frágil” por la crisis del coronavirus. No obstante, no se cansa de repetir que “el cine no está muerto” y que las plataformas digitales no van a sustituir a la gran pantalla.

Luciendo una sonrisa que transmite una mezcla de alivio y preocupación, Frémaux recibe a Efe en una de las salas de recepción del Instituto Lumière de Lyon. El pasado sábado pudo por fin inaugurar el festival de cine clásico Lumière, que también dirige y que clausurará el próximo domingo. Eso sí, pendiente hasta el último día de las noticias ante el anuncio constante de nuevas restricciones por el avance de la pandemia.

No pudo hacer lo mismo con Cannes el pasado mayo, pero como tenía ya elaborada la selección de las películas a competición, filmes que no cancelaron su participación a pesar de la crisis sanitaria, decidió exhibirlas en otros festivales como el de San Sebastián (España), Busan (Corea del Sur) o este Lumière (Francia).

“Es una manera de apoyar a los que decidieron mantener su presencia en las salas de cine este año, porque sabemos que la situación es frágil, que no hay apenas películas norteamericanas, por ejemplo, porque están esperando al año próximo o van a las plataformas digitales”, afirma Frémaux.

CORAJE ANTE LA INCERTIDUMBRE

“Los productores, autores y distribuidores que han decidido exhibirse en salas de cine han dado una muestra muy importante de coraje en medio de tanta incertidumbre”, añade este fiel defensor del cine que contestó a todas las preguntas en un fluido español.

Frémaux sostiene a capa y espada que el séptimo arte logrará sobrevivir a esta crisis del coronavirus pese a las restricciones que impiden a los exhibidores llenar sus salas o incluso abrirlas.

“He dado un montón de entrevistas en la que la primera pregunta era: ¿se va a morir el cine con el confinamiento o con el triunfo de las plataformas digitales? Yo soy un historiador del cine y ya se pensaba al día siguiente de su nacimiento que no tendría futuro”, recuerda el también director de la institución que guarda las esencias de los inventores del cinematógrafo, los hermanos Lumière, incluido el hangar donde se rodó el primer filme, en 1895.

“Las plataformas y las televisiones no son un peligro. Para nada. La prensa persigue la idea de que hay una lucha, pero la realidad es que las plataformas necesitan al cine”, prosigue quitando importancia al soporte en el que vemos las películas.

“¿Qué hicimos durante el confinamiento? Vimos películas en casa en plataformas digitales, en blue-ray o DVD. Por eso ha sido bueno, por la idea de acercar el cine aún más. Nosotros vivimos con el cine. Nunca va a morir porque esa es mi convicción. El cine es fuerte. Nuestro futuro está ligado al cine”, sostiene.

EL PREMIO LUMIÈRE

Thierry Frémaux disfruta estos días con el Festival Lumière, que en su duodécima edición cuenta con invitados de la talla de Oliver Stone, Viggo Mortensen o Mads Mikkelsen, sin olvidar a los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, que recibirán mañana el Premio Lumière. Una cita con el cine clásico en la que no se compite y se centra en homenajear a los grandes de la industria.

Pedro Almodóvar figura en su palmarés junto a figuras como Clint Eastwood, Quentin Tarantino o Ken Loach. Al recibir el galardón en 2014, el director español afirmó en su discurso de agradecimiento que se sentía como si hubiera recibido el “Nobel del cine”.

Una Palma de Oro y un Óscar se ganan por una película, pero nosotros premiamos toda una carrera y su importancia para la historia. Pedro Almodóvar reinventó el cine de alguna manera y para mí está a la altura de los grandes escritores que tienen un premio Nobel. A mí me va muy bien que el Premio Lumière se considere como el Premio Nobel del cine”, explica encantado.

Son palabras mayores para un galardón que aún no ha alcanzado semejante reconocimiento internacional, y Frémaux, que dirige los festivales de Cannes y Lumière, es consciente de ello.

“Creo que Pedro Almodóvar está triste porque no tiene la Palma de Oro, pero hay alguien que está más triste que él y ese soy yo. Howard Hawks por ejemplo nunca ganó un Óscar y John Ford no sé cuántos obtuvo, así como otros grandes directore””, se lamentó Frémaux para seguidamente ir aún más lejos en favor del cineasta español.

“Lo dijo en cierta ocasión Quentin Tarantino: la lista de las películas que ganaron la Palma de Oro es fantástica, pero aún más fantástica es la lista de las que no lo lograron, que es más numerosa. Y muchas veces esas películas son mejores”, concluyó.