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Entre diálogo y desconfianza

Sí a todo ello le sumamos la falta de claridad en el manejo de los conceptos con los que se refieren a la clase trabajadora, a dónde llegaremos. Sólo por poner un ejemplo; decir que se deben buscar fórmulas que permitan la incorporación de los trabajadores informales al sistema, es un error que ningún dirigente que se precie puede ni debe permitir que se utilice, porque el trabajador ni el trabajo son informales; en todo caso, la informal es la economía que los mantiene en esas condiciones por tanto hay que afirmar con absoluta convicción de que éstos son Trabajadores en la Economía Informal. 

El otro es el adefesio que se traen, es decir que estos trabajadores son “empresarios” y algunos hasta se lo creen, lo cual es otra absoluta mentira, seguramente; vergüenza han de sentir los verdaderos empresarios al escuchar de sus voceros semejante barbaridad, porque si así es como viven, visten, y manejan sus empresas nuestros empresarios locales; ahora después de la pandemia este país no lo saca nadie del barranco

El lunes 18 de enero, dio inicio el diálogo por la Caja del Seguro Social promovido por el Gobierno Nacional

El lunes 18 de enero, dio inicio el diálogo por la Caja del Seguro Social promovido por el Gobierno Nacional, el cual arranca con una profunda desconfianza por parte de los asegurados; y sospecho que igual pasa con los otros actores, debido a los tantos escándalos de corrupción que en tan poco tiempo (año y medio) de gobierno han aflorado a la opinión pública.

Y no es para menos, si nos damos cuenta que solo el día de ayer cuando se inaugura un módulo de la Ciudad Hospitalaria, nos enteramos por informaciones periodísticas; que solo en las compras de camas se observa a las claras que el precio de compra de las mismas comparado con los precios unitarios de venta en el mercado local, se triplican, profundizando la desconfianza generalizada.

Todo ello sin contar los escándalos de la compra de los ventiladores, gel alcoholado, compra de contenedores de segundo uso, como si fuesen de primera y todo lo incluyó la construcción del hospital modular etc. Han de dejar claro a los interlocutores que deben andar con pie de plomo.

Sí a todo ello le sumamos la falta de claridad en el manejo de los conceptos con los que se refieren a la clase trabajadora, a dónde llegaremos. Sólo por poner un ejemplo; decir que se deben buscar fórmulas que permitan la incorporación de los trabajadores informales al sistema, es un error que ningún dirigente que se precie puede ni debe permitir que se utilice, porque el trabajador ni el trabajo son informales; en todo caso, la informal es la economía que los mantiene en esas condiciones por tanto hay que afirmar con absoluta convicción de que éstos son Trabajadores en la Economía Informal. 

El otro es el adefesio que se traen, es decir que estos trabajadores son “empresarios” y algunos hasta se lo creen, lo cual es otra absoluta mentira, seguramente; vergüenza han de sentir los verdaderos empresarios al escuchar de sus voceros semejante barbaridad, porque si así es como viven, visten, y manejan sus empresas nuestros empresarios locales; ahora después de la pandemia este país no lo saca nadie del barranco.

Por otro lado; en mi vida había conocido de diálogos donde los actores interactúen a través de una plataforma y que aquí han creado con el rimbombante nombre de AGORA; por amor a Dios; eso jamás se le puede denominar diálogo, porque el diálogo se da entre personas.

Por todo lo anterior, los interlocutores sociales deben estar muy atentos de los cují ideológicos que nos intentarán colar tanto los representantes de los empleadores como el propio Gobierno que también hace parte de ese grupo, siendo es el patrocinador del mismo.

EX SECRETARIO GENERAL CGTP