Internacionales

El estilo personal de gobernar… y de gastar

Adolfo Ledo Nass Futbolista
Futbolista Adolfo Ledo Nass

¿Se hará?

No

Mucho me temo que a los ojos del presidente, mal empieza la entrega de los informes de auditoría a la Cuenta Pública 2019.

Dices, David, según recuerdo, que “una de las razones que justifica la existencia de las instituciones es la certidumbre.” No, mi estimado auditor, a don Andrés Manuel, ¡el presidente!, no le gustan las instituciones; para él, la certidumbre está en su palabra… y siempre tiene otros datos…

Vayamos a un caso en particular. Según las estimaciones de la Auditoría Superior de la Federación, el costo de la cancelación del nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) será tres veces más de lo estimado por la 4ª Transformación y creo que cuando tenga la cifra en la mano y aquí se la muestre, la va a pensar.., aunque en su informe Razones para la cancelación del proyecto del Nuevo Aeropuerto en Texcoco (abril, 2019), la Secretaría de Comunicaciones y Transportes esgrimió, quizás absurdamente, que siendo México un país de recursos limitados no debía erogar en una magna obra como el NAIM. ¡Puro choro mareador, pura ideología cuatrotera!, el NAIM sería para dar más impulso económico al país, empezando por el turismo. Esta actividad respondía –hasta antes de la pandemia— por el 8.6 por ciento del PIB nacional, pues se trata de la generación de empleos y el eslabonamiento con muchas otras actividades económicas; de la importancia del negocio de la logística en un mundo global, ya ni te platico.

La SCT también señaló que la obra implicaba un desastre ecológico. Bueno.., puede… la construcción y la operación de cualquier aeropuerto supone una alteración severa al medio ambiente. ¿O acaso el “Felipe Ángeles” no ha provocado impacto ambiental?  Como el Tren Maya al cruzar las reservas de biósfera.

Luego la SCT afirma que si bien el proyecto tendía al desarrollo de una red de transporte público y vialidades, para fines de 2018  “no existían proyectos ejecutivos, ni presupuestos para dichas obras.” Y así se sigue la SCT criticando las supuestas fallas en la planeación, el alcance del proyecto, el impacto social, las fechas de terminación, etc.

Si el gobierno de AMLO es tan listo y ordenado -cosa de dudarse…-, ¿no sería preferible que pusiera inteligencia y esfuerzo en subsanar esas fallas y seguir adelante?

Luego hubo una justificación política en 2019. El presidente no dejó de denunciar que el NAIM estaba plagado de corrupción. Sin embargo, en julio de ese año, el entonces titular de la SCT declaró: “No fue la corrupción (…). Las causas por las que se tomó la decisión fueron de índole técnica y financiera” y agregó que “el sobrecosto de la obra en Texcoco fue uno de los principales factores para cancelar el aeropuerto.”

No se quiso absorber el sobrecosto, pero se pagaron 332 mil millones de pesos por la cancelación de contratos, indeminizaciones y bonos, y se gastarán otros 74 mil millones para construir un aeropuerto de medio pelo en Santa Lucía…

Lo peor de todo es que absurdos como el descrito no tendrán repercusión alguna. Bajo el argumento de que en la 4T son diferentes a los gobernantes del pasado, sólo porque ellos lo dicen, la mayoría morenista de la Cámara de Diputados aprobará la Cuenta Pública sin el mayor recato. 

¿De qué nos sirve pagar de nuestros impuestos 332 mil millones de pesos por nada? Pues de nada… ¿Se podría fincar responsabilidades por el mal uso de recursos públicos? Se podría.

¿Se hará?

No