Entretenimiento

Cerrón, ¿el candidato en las sombras en Perú?

Operation Underground Railroad Movie
Gremios de la CPC se desligan de dichos de Juan Sutil sobre migrantes en Chile

Lima, 3 may (Sputnik).- Pedro Castillo, candidato a la presidencia de Perú en segunda vuelta, postula por el partido Perú Libre (izquierda), organización fundada por Vladimir Cerrón, un político con una sentencia activa por corrupción y a quien sus opositores acusan de ser «el poder detrás del poder». ¿Qué hay de cierto en esto? Cerrón fundó en 2007 el Movimiento Político Regional Perú Libre (MPRPL), una pequeña organización provinciana con la que buscó ser gobernador del departamento de Junín (centro). Con el MPRPL, que se definía como un partido socialista marxista-leninista, Cerrón logró ganar la gobernación de Junín para el periodo de 2011-2014. Sin embargo, en 2012 el MPRPL pasó a llamarse Perú Libertario, un movimiento con la misma ideología, pero que apuntaba a tener alcance nacional y no sólo regional. Con Perú Libertario, Cerrón tentó fallidamente la presidencia de la República en las elecciones generales de 2016, pero para 2019, ya con la agrupación denominada simplemente Perú Libre, el político postuló nuevamente a la gobernación de Junín, la cual ganó para el periodo 2019-2022.  Sin embargo, duró en el cargo apenas 8 meses. ¿Por qué? Veto electoral En agosto de 2019, la justicia lo sentenció a 4 años y 8 meses de prisión efectiva por actos de corrupción y fue sacado de su cargo de gobernador. Fue hallado culpable de favorecer ilegalmente con 850.000 soles (230.000 dólares) al consorcio de construcción Altiplano por una obra de saneamiento en Junín que, hasta la fecha, está inconclusa. Aunque la pena fue variada dos meses después por prisión suspendida de 3 años y 9 meses, los planes políticos siguieron en pie. Entonces fue que el fundador de Perú Libre decidió que su partido postule a la presidencia para las elecciones generales de 2021 con Pedro Castillo como candidato. Castillo nunca militó en Perú Libre sino hasta 2020, cuando se afilió para luego ser anunciada su candidatura a la máxima jefatura del país. Sin embargo, Cerrón parece que no estaba dispuesto a quedar de lado en la aventura electoral y, como fundador y secretario general de Perú Libre, se colocó en la plancha presidencial como segundo vicepresidente, una movida que resultó fallida pues el Jurado Nacional de Elecciones le denegó la postulación pues su sentencia por corrupción implicaba también la prohibición de ejercer la función pública. Cerrón quedó afuera, pero los enemigos de Perú Libre acusan que esto es aparente pues, de facto, el candidato «en la sombra» por Perú Libre sería Cerrón y Pedro Castillo sería sólo una suerte de «testaferro político». Algunos hechos podrían respaldar esta acusación pues el plan de gobierno de Perú Libre es elaborado en su integridad por Cerrón. Además resulta desconcertante que el documento del programa (disponible en la web www.perulibre.pe) tenga en su portada una foto de Cerrón, además de que en la misma web abunden videos y artículos de suyos y muy poca presencia de Castillo, y de que haya enlaces a todas las cuentas en redes sociales del fundador y ni uno al del candidato a la presidencia. Incertidumbre persiste Durante la campaña, a Castillo se le ha solicitado que defina cuál es el papel de Cerrón en su candidatura. «Nosotros hemos trabajado otro programa para el gobierno (no el que presentó Perú Libre y cuyo autor es Cerrón), y más allá de lo que diga o deje de decir Vladimir Cerrón, el que va a gobernar soy yo», dijo Castillo a la prensa el 22 de abril. Sin embargo, fuera de esa declaración, el candidato de Perú Libre no sólo no ha presentado el «otro programa» que ha elaborado de manera supuestamente independiente, sino que además se ha comportado de manera esquiva con la prensa cada vez que ha sido inquirido sobre su relación con el fundador de la organización. Aunque muy activo en redes, Cerrón permanece alejado del ojo público y no brinda declaraciones a la prensa, ahondando las dudas sobre quién es realmente el que lidera y ejerce el poder en Perú Libre, un partido que, según sondeos, lleva ventaja sobre Fuerza Popular (derecha), liderada por Keiko Fujimori. Por otro lado, Fujimori es investigada actualmente por lavado de activos en el caso Odebrecht, acusada por la Fiscalía de haber recibido dinero de la constructora brasileña para financiar su campaña a la presidencia en 2011. De ser elegida presidenta, las investigaciones sobre sus presuntos delitos quedarán suspendidas pues, según leyes peruanas, un jefe de Estado queda exento de procesos judiciales mientras esté en funciones. Los críticos de Fujimori sostienen que la candidata estaría buscando la presidencia para eludir sus problemas con la justicia. (Sputnik)